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En este
libro, María Fux nos relata como a partir de una caída en la vía
pública, teniendo más de setenta años, se lesiona su rótula y ve
truncado su trabajo: viajes a Europa, para super- visar los centros
de danzaterapia, pre- sentaciones previstas, etc. Pero por so- bre
todas las cosas, se le presenta la imagen de la rígida pierna de su
ma- dre. Pensó que nunca más podría volver a
danzar... Pero no fue
así. Ella comenzó a intentar modificar esa
realidad, fue descubriendo el equi- librio, la armonía, con el resto
del cuerpo. Lentamente, introspectivamente, fue
reconociendo los limites de su parte afectada, limites que superaba
cada día. Poco a poco, avanzaba en su recupe-
ración. Poco a poco demostraba al en- torno que la fuerza y la
energía se re- troalimentan en el movimiento, pero sobre todo en el
amor, por que ese es el motor principal.
Así fue que, un año después de su
caída María danza como antes, demos- trando que cuanto más grandes
son los obstáculos, mas se saborea el placer de los logros
alcanzados. Este libro es una hermosa lección
de vida. En estos tiempos de abatimiento y depresión
esta gran artista argentina demuestra que se puede mirar hacia un
futuro mejor. Desde adentro con lo mejor de cada uno podemos
conseguir grandes cambios. María lo demostró y nos
lo cuenta en este libro.
Por Gladys María
Domínguez www.geocities.com/deaquiydealla2001
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